sobrevivir a las reuniones familiares

15 trucos para sobrevivir a las reuniones familiares

Cuando se acerca la Navidad y otras fechas señaladas, aparecen un montón de citas familiares que es difícil esquivar. Algunos optan por coger la maleta y desaparecer por unos días pero si tienes previsto quedarte, aquí encontrarás las pistas esenciales para sobrevivir a las reuniones familiares.

15 trucos para sobrevivir a las reuniones familiares

Qué puedes hacer antes de la celebración familiar

  • Prepara tu estrategia: Si quieres sobrevivir a las reuniones familiares, seguro que ya sabes lo que te va a resultar más difícil de soportar así que mejor que no te pille desprevenid@. Prepara con tu pareja o con el familiar con el que tengas más complicidad, de qué forma conseguiréis que la comida no se convierta en una tortura.
  • Ríete por adelantado: Si ya sabes que el gracioso de tu cuñado va a contar un chiste horrible, que tu prima hará un comentario racista o que tu suegra se va a meter con la comida que has preparado, ¿por qué te agobias? Busca la forma de que el mal trago se convierta en algo divertido. Por ejemplo puedes hacer una porra secreta con las predicciones de lo que sucederá en la comida y ver quién tiene más aciertos.
  • No es momento para venganzas: Que sepas lo que va a pasar no significa que tengas que tener el hacha de guerra preparada para soltarla a media comida. Tienes todo el año para resolver los problemas familiares, ¡no le agües la fiesta a toda la familia!
  • Recuerda por qué estás en la comida: Es posible que hayas asistido por obligación pero si te paras a pensarlo seguro que descubrirás que hay razones de peso para no saltarte la celebración (no le quieres dar un disgusto a tu madre, tus hijos se lo pasan fenomenal con sus primos, quieres que tu pareja pase fin de año con tu familia…) . Si tienes presentes esas razones, es posible que te sea más fácil soportar la situación y sobrevivir a las reuniones familiares.

Qué puedes hacer durante la comida familiar

  • Aprende a disfrutar: En su libro El buen amor en la pareja, Joan Garriga nos recuerda que nadie nos puede hacer infelices. sobrevivir a las celebraciones familiaresSomos cada uno de nosotros los que elegimos cómo vamos a vivir las cosas o qué sentido les vamos a dar así que ¿qué vas a elegir? ¿disfrutar o sufrir? ¿ sobrevivir a las reuniones familiares o paladearlas? Tus expectativas sobre la comida van a determinar cuál de las dos opciones triunfa.
  • Siéntate al lado de los que más quieres: No te despistes y elige rápidamente al lado de quién te vas a sentar. Huye de aquél sobrino que no para quieto o de tu prima ostentosa y busca sin complejos la compañía de los que te hacen sentir mejor. Y si no eres tú quién decide dónde te vas a sentar, no te olvides de dar pistas a los anfitriones sobre tus preferencias.
  • Cambia el chip. Esperar a que los demás cambien suele ser uno de los callejones sin salida más habituales. Si realmente crees que es importante mejorar las relaciones con tus parientes, quizás puedas plantearte iniciar algún pequeño cambio (un detalle especial para una persona que te disgusta, prestar un rato de atención a aquella tía tan pesada…). Los pequeños cambios son poderosos y te pueden ayudar a disfrutar de la celebración.
  • Firma una tregua. Si realmente te sientes incapaz de disfrutar, una buena solución es hacer un paréntesis, olvidar por unas horas el pasado y reducir los malos pensamientos. Se trata de hacer un pacto contigo mism@: intenta relajarte, no pensar continuamente en que querrías estar en otro lugar. Piensa en quién se está alegrando de que estés y está disfrutando de tu presencia.
  • Ponte en su lugar (aunque te cueste). Para Rick Kirschner y Rick Brinkman, autores de Cómo tratar a los parientes mostrar interés y preocupación por los demás crea armonía y afinidad y seguro que suaviza tensiones.¿Qué puedes hacer ante ese hermano amargado cuya principal preocupación consiste en recordaros lo mucho que odia la Navidad? Con un familiar difícil lo que mejor funcionan es la empatía, si eres capaz de demostrarle que aunque no compartes sus sentimientos, puedes entenderlo, seguro que la situación será más llevadera.
  • Los malentendidos están para aclararlos A veces valoramos ciertos comentarios desafortunados como algo hecho a propósito, con mala intención, y no sabemos muy bien por qué pero a las suegras suele tocarles la peor parte. La mejor receta es aclarar cualquier malentendido desde el primer momento, así no se hará más grande. Evita las acusaciones e intentar expresar cómo te has sentido con la predisposición de resolverlo.
  • Evitar temas conflictivos. Como sois de la misma familia y os conocéis de toda la vida, seguro que sabes cuáles son los temas que es mejor que no salgan si no queréis ver platos volando por encima de las mesas. Evítalos y, si es necesario, pídeselo con antelación a ese pariente que siempre mete la pata.
  • Al mal tiempo, buena cara. Cuando tu cuñada es de esas que no se reprimen las críticas o tu tío es una aficionado a darte consejos “destructivos”, un consejo: afróntalo deportivamente. Apreciar la crítica e incluso agradecerla son buenas tácticas: “Gracias por tu opinión pero esta vez me gustaría equivocarme por mi mism@”. Tener la autoestima bien alta te hará más fácil encajar las críticas.

Y qué debes evitar después de la comida…

  • No culpes a los demás. No basta con sobrevivir a las reuniones familiares. Si has estado perfecta durante la comida pero al volver a casa lo cargas todo sobre tu pareja o tu familia más cercana, no habrá servido de nada. Explotamos cuando rebosa el vaso de nuestra paciencia por lo que es importante ir vaciando antes de que llegue al límite. Habla de tus necesidades y negocia, negocia y negocia.
  • Mejor lo hablamos mañana. Cuando estamos encendidos difícilmente podremos buscar soluciones que sean útiles. Si realmente nos vemos incapaces de afrontar las diferencias con una cierta calma, quizás lo más sensato sea aplazar la discusión para el día siguiente. Nuestra pareja y nuestra familia nos lo agradecerán y nosotr@s mism@s también.

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Si has sido capaz de disfrutar de una situación que antes te resultaba horrible o si has conseguido superar la comida sin enfadarte con nadie, ¡felicidades!

Brinda por tus capacidades, ¡Feliz Navidad!

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10 comentarios en “15 trucos para sobrevivir a las reuniones familiares”

  1. Muchas gracias por el artículo, es muy interesante. Tendré que seguir las pautas para que ciertas comidas familiares dejen de ocasionarme ansiedad.

  2. Pingback: Navidad es armonía pero también stress - Zukoabega Producciones

  3. como cuesta, tratar de meterse en una burbuja y disimular que no te importa. Es difícil al 100% sonreí con su blog y eso que me cuesta mucho hacerlo con ese tema. Gracias.

  4. Me encantaron los trucos.
    Hoy es la fiesta de mi mamá (aunque he bromeado con ella que yo no estaría, pero ya en serio sé que debo de acompañarla pues los cumpleaños son únicos e irrepetibles) y creo que he comenzado a pensar en que puede ser divertido, tener algunos miembros de la familia materna en la tarde (lo bueno que quienes nos juntamos no somos los “problemáticos” de la familia).

    Lo que me daba bronca, es porque quería estar a solas el sábado, pero ya tendré ese placer entre semana.

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