las vacaciones no acaben con tu relación de pareja

Lograr que las vacaciones no acaben con tu relación de pareja, puede ser un gran reto. Pronto escucharás en las noticias que muchas parejas se separan después del verano. ¿Por qué sucede? La explicación está en que durante el año las cosas pasan muy rápido, hay muchas obligaciones, rutinas  y ocupaciones… y la pareja tiene poco espacio. Cuando llega el momento del relax y podéis volver a miraros cara a cara y pasar tiempo juntos, es cuando los problemas en la relación emergen y salen a la luz.

 En este artículo te quiero dar 4 claves para que las vacaciones no acaben con tu relación de pareja.

4 claves para que las vacaciones no acaben con tu relación de pareja

Para muchas parejas el verano es el mejor momento del año. Por fin pueden descansar, pasar tiempo juntos, viajar... De estas semanas sacan la nutrición que su relación necesita para volver a afrontar el curso con energías renovadas.

Sin embargo para otras pareja se convierte en un momento muy difícil. En ocasiones porque la rutina y las obligaciones del año permiten tapar con facilidad la desconexión que existe. Otras veces porque la falta de orden y organizaciones de las vacaciones puede convertir la vida diaria en un caos...

Sea por lo que sea, estas 4 claves te darán unas pistas sencillas para que puedas disfrutar de las vacaciones que llevas todo el año esperando.

1. Afronta el cambio de ritmo en la relación de pareja

Tanto si os quedáis en casa como si viajáis, el ritmo va a ser distinto y la adaptación a este cambio puede ser difícil.

Tal vez estás acostumbrado a desayunar con tu pareja por motivos de horarios y en vacaciones también lo haces por inercia... Quizás tienes una lista de cosas por hacer para aprovechar las vacaciones, tan larga, que se convierte en una fuente de estrés...

Quizás sueñas con dormir hasta que te lo pida el cuerpo o al revés, en madrugar para poder aprovechar cada segundo... A lo mejor llevas todo el año ocupándote de los niños y esperas que tu pareja tome el relevo...

Muchos “malos rollos” nacen de estas expectativas. ¿Habéis compartido lo que esperáis de vuestras vacaciones? ¿Lo que más os apetece? ¿lo que más necesitáis? Dedicadle un buen rato porque puede ser una buena forma de evitar tensiones.

2. Las vacaciones necesitan nuevos acuerdos con tu pareja 

Puede parecer que en vacaciones no hay que negociar o poner sobre la mesa nada porque en vacaciones hay que relajarse y descansar. Y es cierto, es momento para el relax y poder estar sin obligaciones pero te recomiendo que hables con tu pareja de las cosas que para ti son importantes y sobretodo de lo que tú esperas de las vacaciones y de cómo os vais a organizar. La mayoría de los conflictos surgen de que en vacaciones, sin haberse parado a pensar, se siguen los mismos roles que durante el resto del año. Y si resulta que durante el año ya no estabas muy a gusto, es más que probable que acabes "quemado" y no precisamente por el sol.

No es que tengáis que planificarlo todo pero sí algunas cosas como: quién se encarga de los niños por la mañana/tarde, quién se encarga de la compra, la cocina, la limpieza si es el caso, cómo será la relación con los amigos, con la familia

Te animo a que no des nada por supuesto y si hay alguna cosa que quieres que sea diferente del resto del año, compártela con tu pareja. De la misma forma que os sentáis a planificar el viaje o las vacaciones. Y si puede ser antes de que os vayáis de vacaciones mejor. Así evitaréis los odiosos reproches.

El reproche viene desde la vivencia de que algo no es como a mi me gusta y que seguramente no lo va a ser. Así que ponte manos a la obra y pon atención a qué cosas son importantes para ti. Y busca la forma de que tengan su espacio.

3. En vacaciones, busca espacios para ti 

Muchas veces nos quejamos de que no tenemos tiempo para nada y que en vacaciones, si hay niños, tampoco. Intentad "montaroslo bien". Con un poco de organización los dos podéis tener vuestros momentos para lo que más os guste. Leer, meditar, salir a correr, hacer la siesta, escuchar música, pasear

He oído muchas veces la frase: “Si no estoy yo, nadie hace nada”. ¡Permítete comprobarlo! Tal vez merezca la pena comer un día un poco más tarde . O que las habitaciones no estén tan perfectamente recogidas como te gustaría si a cambio has podido dar un largo paseo relajante para desconectar.

 

4. Y por supuesto, encuentra espacios para estar con tu pareja

Es muy importante si estáis con hijos, amigos o familiares que podáis buscar vuestros momentos de intimidad. Momentos en los que poder estar juntos sin ser interrumpidos. Ya es bastante difícil durante el año por el ajetreo de las responsabilidades así que en vacaciones hay que buscar este espacio. Aunque haya que meterlo con calzador.

Si vais de vacaciones los dos solos, permitíos ser creativos. Haced planes que durante el año no hacéis por falta de tiempo. Descubrir nuevas cosas que podéis disfrutar juntos es genial.

Y soltaros, desmelenaros y dejaros llevar también. Podéis bailar, cantar, hacer deporte, inventar nuevas recetas, cocinar, daros un baño juntos… Lo que sea para tener una experiencia de conexión y disfrute juntos.

Los placeres compartidos son un buen alimento para tu relación de pareja. Y no solo los disfrutas en verano. Te acompañarán durante el resto del año cuando vuelva la rutina y el ritmo acelerado. ¡Te deseo unas muy buenas vacaciones!

 

Photo 1: Julia Benbow
Photo 2: James Downie
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